por Érick Salgado   A veces las cosas desaparecían de su lugar, las buscábamos por toda la casa, pero no las encontrábamos. Luego decidíamos reemplazar los objetos perdidos por otros nuevos. Lo malo es que cuando ya teníamos el reemplazo, el objeto viejo reaparecía en el lugar menos sospechado: adentro del horno, debajo de alguna …

por Linda Rodríguez   El coro de aullidos anunciaba la última hora de la noche; el susurro del viento le aplastaba el polvo contra la cara. Era una noche cálida. El hombre volvía de la casa señalada por la insidia del pueblo, olvidada al otro lado de aquella tierra. Los huesos del jumento halaban su …

por Samir Roa   Nadie se despierta pensando que se despierta en silencio. La inquietud es absurda y conduce a ninguna parte, pero hoy al despertar me inquietó el hecho de despertar en silencio y levantarme en silencio. Bien pude haber gritado. Pude hablar conmigo mismo. Pude susurrar cualquier queja contra madrugar. No lo hice. …

por Milton Vázquez   Andaba escarchado de tierra y polvo. Mi madre me había regalado una cobija para los fríos de los cerros, pero la cambie por un poco de comida. Era un 28 de septiembre de 1968. Desde enero le prometí a San Juan de los Lagos peregrinar para cumplir mi manda. Mi padre …

por Rafael Alejandro Ochoa García   Cuando me mudé al búngalo, Chacho me saludó sentado. Me recibió con su mirada asquerosamente tierna, y con el semblante que los perros saben que manipula a los humanos. Levantó la pata en una muestra trillada de atención, y nos volvimos compadres. Caso contrario fue el de Mushca. Una …

por Ernesto Tancovich   Al no ser día de vino gratis los visitantes escasean. Vagando por salas casi desiertas, ya sin otro motivo que permanecer a resguardo de la intemperie, vuelvo a preguntarme para qué tanto, para qué todo. Aún queda alguien, inmóvil como el pescador que vigila sus redes. La artista, naturalmente. Voy mirando, …

por Angela Carter traducción del inglés de Alejandra Tapia Silva   Si esta niña andrajosa, con sus harapos sucios, pudiera hablar como nosotros, se habría llamado a sí misma lobo; pero ella no puede articular palabra, aunque aúlla porque está sola —pero “aullar” no es la palabra correcta para describir lo que ella hace, ya …

por Jorge Meneses   Mi madre atropelló a un gato. Ella tenía seis años cuando eso ocurrió. Iba en su triciclo, una llantita se zafó, y le pasó encima a un gato café que cruzaba la calle. —Maté a un tigre —le dijo a su madre. —Te vas a ir a la cárcel, niña. —No, …

por Abigaíl Cortés   Silencio. Luego, la mujer más vieja comenzó a narrar: no estuve ahí pero me lo contaron. O sí, en realidad sí estuve pero no recuerdo nada porque ese día nací. Ahora repito relatos sobre un pasado que no recuerdo, soy la única que queda para contarlo. Chasqueó la boca, nos miró …

por Felix Kristia   Noble señor. Devo confesar my sorpresa agerca della falta de gratitud que pueda thener magnífico señor de vuestra categoría. Semanas atrás, a los VI días del mes de septiembre enbié vn presente a vuestra persona. Encontrará en dicho enbío vna prueba de que ha sido posible y exitosa la conquista de …