A los seis años decidí que iba a apoyar al Necaxa con todas mis fuerzas porque mi papá era electricista y nosotros dos, juntos, casi solos contra el mundo, dependientes de una única abuela que fungía como madre para ambos, éramos como Don Ramón y la Chilindrina. Puede que esa haya sido la decisión más …

por Julia Bonilla   Escribo para recordar cuánto vives en mi memoria. Y he necesitado de un par de textos para apretar mis puños y negarte dos veces. Perdono, porque las noches solitarias me enseñaron a hacerlo lloro, porque ante el silencio no hay ruido más extraño que tu nombre te compadezco, porque compartimos la …

por Jesús Alarcón   Erica se levantó cansada. Un haz de luz le cayó directamente al rostro mientras intentaba recordar cómo había llegado a esa habitación mientras lentamente se le iban dibujando los muebles, el cuadro, la mesa de noche de aquel cuarto. A pesar de tener buena asimilación para el trago ese día se …

por Milford Franklyn Peynado   Vine a Santa Rosalía porque me dijeron que mi abuela empezó a perder la memoria. Fue mi madre quien me lo dijo. Recuerdo lo serena que sonaba su voz en el teléfono cuando me llamó, un monótono híbrido de la invitación y el regaño: “me gustaría que vinieras a verla …