El amarillo
Puedes preguntarle a cualquier chico de la cuadra, nadie se mete con el Amarillo. Ese tipo está zafado, completamente ajeno a ti o a mí; no dice absolutamente nada, no titubea, sólo se mueve rápido como un rayo y ¡pum! te tumba, directito al suelo o al hospital o a la morgue, depende de …
Cajeros automáticos
por Bernardo Montes de Oca Cada vez que estoy en un cajero automático, siento un poder particular sobre la gente. Me siento más cercano a ellos y no de la manera en la que piensan. No es que los aceche sigilosamente. No, es peor que eso. A eso de las seis tarde, con una …
Beso de buenas noches
por David Manangón Wait for sleep -Kevin Moore Estoy sola en casa. Tu cuarto sigue igual. No quité los cuadros de payasitos, ni las estrellas del móvil. Huele a nuevo, a talco y aceite. Tu ropa se siente muy suave. La dejo sobre la cuna y me siento en la mecedora. Me duelen los …
Tamaño, forma y peso de mi voluntad
por Ulises Granados En toda la extensión de la palabra, de inicio a fin y de norte a sur, desde la salida del sol hasta el anochecer, soy un hombre gordo: Mi existencia utiliza más espacio del que necesitaría de contar con treinta kilos menos y mi desplazamiento por el mundo se vale de …
Escuchábamos Nirvana
por Elías Abdeel I. Era temporada de fiestas patrias. Habían pasado apenas tres años desde la última vez que me disfracé de charro para asistir a la noche mexicana que organizaba la iglesia. En ese lugar conocí a Jesús. Jesús era un pequeño mustio hijo de la chingada que se esforzaba por aparentar una …
Uno nunca sabe
por Esteban Reynoso Carlos “El novio y el esposo son dos personas distintas”, dijo mamá, en lugar de felicitarme, cuando le informé que me iba a casar. “No importa cómo te llevabas con él antes, en cuanto te cases te va a tratar diferente. Todos los hombres quieren cortarse en cordón umbilical con sus …
Kött
por Diego Quintero Imagínelo: es invierno y usted sale en busca de Xun para que vayan a deslizarse por las colinas aledañas al complejo de edificios donde los dos residen y llega al apartamento de su amigo justo a tiempo para la hora del té. Después de agradecerle a la señora Huey la hospitalidad, …