por Yithzack Navarro Sentado sobre la banca de madera que pegó al suelo con concreto, frente a sus macetas, contempla el estacionamiento abandonado de una tienda del IMSS, las casas teñidas con la luz mandarina del crepúsculo y las calles, que a esa hora evocan en cualquiera una memoria pérfida. Bajo la sombra de un …

por Mario Pineda Éramos los únicos clientes del bar que no cerraba hasta que nos fuéramos, nuestro lugar seguro y siempre disponible, donde incluso nos prestaban encendedor para arder los porros, y era por eso que lo frecuentábamos tanto. Fue hasta después que noté que el sitio poseía una belleza singular, aunque esta pareciera esconderse …

por Pedro Miguel Mieles Mieles Aún tengo viva la imagen de aquel mes de marzo del año 1975: el río desbordándose y arrasando los árboles y desbarrancando las tierras cercanas al cauce.   Un día mi padre, en medio del desmonte, me preguntó «¿Hijo, quieres ser machetero, jornalero o estudiar?». Él era un hombre pobre …

por Michel Magaña Entre su bota y la tierra había una rata muerta en el estampado de una cajetilla de cigarros. Manuel la levantó, le sacó los dos cigarros que quedaban, y siguió su camino. Al llegar, prendió el fogón sobre la leña y luego encendió un cigarro. Puso el comal, tatemó algunos jitomates, y …

por Carmen Macedo —¿Para dónde vas, mi chavo? ÉL respondió que quería llegar con urgencia a la estación del metro más cercana, daba igual si era Toreo o Rosario. —Pero ¿hasta dónde vas?, porque a estas horas ya no andamos los colectivos. Luego de las diez, los llevamos a encerrar al cerro, pero para allá, …

por Héctor Ortiz Si la victoria y la injusticia y la felicidad no son para Alemania, que sean para otras naciones.Que el cielo exista, aunque nuestro lugar sea el infierno.–Jorge Luis Borges, Deutsches Requiem Salí de la oficina unos minutos antes, pero no los suficientes para adelantarme a las lluvias previstas para la tarde. La …

por Salvador Martínez Las maquinitas cerraron un día después de que me dieron el Game Boy, que por la devaluación ya no podían pagar la renta, que ya no íbamos tantos al local porque en todos lados estaba el play, pero yo no tenía el play y al menos Migue y yo fuimos hasta el …

por Francisco S. Contreras Mendoza Todo esto empezó por ahí del año 1988, estaba en mi tierna mocedad, aún no cumplía el doble dígito y, como eran otros tiempos, mi madre me enviaba a hacer algunos mandados a la tienda de la esquina. Por ahora no recuerdo qué fui enviado a comprar esa tarde, pero …

por Ilse Gámez Uno siempre espera grandes aventuras, grandes intensidades existenciales, y cuando mira hacia atrás se da cuenta de que en realidad no pasó nada. La literatura es un modo de transformar esa nada en algo. ―César Aira Sabes que son las dos por el reloj de pulsera que tienes a un lado de la cama, todas las noches lo …

por Francisco Payán Recuerdo la tienda a punto del colapso, bufando a diario como animal herido rodeada de zopilotes. Entre humo de cigarro, palancas sudadas, tufos a culo, intimidaciones y rechiflas, el terreno de las adicciones se materializó pleno frente a mis ojos. La tienda del Muñeco fue mi díler en la esquina de César …