por Victoria Beltrán   El sonido del timbre, de algo maderoso golpeando contra las paredes de la entrada, el crujir de bolsas de plástico, cómo odiaba Salvador ese ruido y, finalmente, el de una de las manos de ella golpeando abierta contra la puerta; le anunciaron, antes de verla, que su ex, la falta de …

por Bernardo Montes de Oca   Cada vez que estoy en un cajero automático, siento un poder particular sobre la gente. Me siento más cercano a ellos y no de la manera en la que piensan. No es que los aceche sigilosamente. No, es peor que eso. A eso de las seis tarde, con una …

por Yadira Oceguera   No paró de llover aquella noche. ¿Recuerdas? Entre la fuerte lluvia, los vidrios empañados y la oscuridad, parecías conducir a ciegas por una ciudad nada amable: baches, poca iluminación, falta de señalización. Ante el río en que se convirtió la avenida principal, decidiste buscar la manera de estacionarte, no sin esfuerzo, …

por Neftalí S. Almanza La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a este artificio logramos sobrellevar el pasado. —Gabriel García Márquez   Era la figurilla de un niño cubierto de ropa invernal de los pies a la cabeza. Tenía unos botines para nieve, grandes y cafés, un pantalón …

por José Ursagasti   Colmillo (Giorgos Lanthimos, 2009) Un matrimonio con tres hijos vive en una mansión en las afueras de una ciudad. Los chicos, que nunca han salido de casa, son educados según los métodos que sus padres juzgan más apropiados y sin recibir ninguna influencia del exterior. Creen que los aviones son juguetes o …

por La garbanza mecánica   Nueve en punto. Noche. “Voy a violarte”, me dice en tanto me acaricia las nalgas con la mano izquierda el hombre que pasa detrás de mí; luego continúa caminando y se pierde en una calle más adelante. Miro asustada la hora, son las nueve de la noche, hoy ha sido …

Por David Espino Lozada Siempre me despierto al octavo cucú [1]. Esta mañana me levanté un poco antes, pero sé que está a punto de sonar el octavo cucú –o más bien, cucús. No me atrevo ni a voltear a ver alguno de los relojes, aunque ya sé qué hora es. Siempre me duermo a las …