por Alfredo Galán
Quisiera rezarle
al perro de ombligo hundido
que mordió mi sangre
para volverlo santo
es quien me dicta estos gajos
y me dejó el hueso zafado
cuando sembró sus colmillos
y yo sin gemir poesía
lo maté
a pedradas
atrás de una tapia.
Alfredo Galán (Ciudad Juárez) cursa la licenciatura de Literatura Hispanomexicana. A publicado poemes sueltos en revistas digitales: Tuna Roja No.1, Perro Negro de la Calle, Letrantes y Collibri.
Arte: atribuido a Jean-Baptiste Oudry, Perro enojado