Por Diego Esteban Caro Cuando lo ve no sabe si darle un beso o cortarse las venas. Rafael Chaparro   Yo la veía salir cada viernes del motel, siempre con la misma minifalda de color fucsia, casi siempre con las medias rotas, siempre con los tacones de plataforma, casi siempre con un bolso de cuero, …

Por J.M. Vacah «Hay dos clases de decepciones en la vida, la primera: que tu ídolo (el Rayo de Jalisco jr., por ejemplo) no te quiera firmar tu máscara. Y segunda: todas las demás», pensaste, mientras salías de la convención, en apoyo a la creación de la Casa del Luchador Retirado, con tu máscara del Rayo …

Por César Eduardo Carrillo Soberanes   Cuando me encuentro en situaciones similares a éstas es cuando mi rencor resurge de manera exponencial. Siempre, cada que me encuentro cara a cara con la burocracia, mi anarquismo ideológico emerge de la profundidad en mis entrañas. Debo decir, con honestidad, que es común encontrarse en los momentos de …

Por Juan Camilo Romero   Durante el resto del mes no te vi ni una sola vez. No sé si me ignoraste, si te escondiste de mí, o si sin darme cuenta me escondía de ti. Pero sí sé que una noche antes de meterme a bañar sonó mi celular y era un número desconocido. …

Por Ernesto Guevara Cuando entró a la habitación, él se masturbaba sentado frente a la computadora portátil. Estaba acostumbrado a vivir sólo con su madre y ella solía tocar la puerta antes de entrar. Alan tensó los hombros, azotó la pantalla de la computadora contra el teclado y bajó su camiseta para ocultar la erección. …

Por Gilberto Nava Rosales I’m ready for everything but that scent. —Sin City   I. Turbo Lover by Judas Priest “Uno debe comenzar por admitir los vicios personales; por ejemplo, el mío recae invariablemente en el voyerismo”. Ese idiota había sacado la carta indispensable. Salimos tarde hoy, viernes, y decidimos beber hasta la guacareada y más …

Por David Espino Lozada Siempre me despierto al octavo cucú [1]. Esta mañana me levanté un poco antes, pero sé que está a punto de sonar el octavo cucú –o más bien, cucús. No me atrevo ni a voltear a ver alguno de los relojes, aunque ya sé qué hora es. Siempre me duermo a las …