
30 Rockefeller, NY
por Debbie Saavedra Había esperado con ansias un empleo como éste por años. Después de terminar la escuela de negocios, jamás me imaginé comenzando una carrera en la escritura de comedia. Había tomado el empleo en Nueva York sin pensar: la promesa de trabajar en 30 Rockefeller como contadora, luego asistente, y luego ¿escritora? Nunca …

Contuve soberanos
por Miguel S. Nadie puede reinar inocentemente.— Saint-Just ¡Silencio! ¿Lo oyes? Es el chillido que salta rebuscando no sé qué diantre. Se escucha en repetidas ocasiones, un disco viejo que, con las horas, bajo ese incandescente rayo rojo, se va rayando; ese disco es un sol que va muriendo poco a poco mientras deja a …

Pequeño safari en la presentación de un poemario
por Armando Gutiérrez Victoria Presentación del más reciente poemario de Lucas Arriaga, Safari (2021). La sala, con capacidad para doscientas personas, está completamente vacía. Se apagan las luces y entra a escena el poeta. Lleva en la mano unos cuantos versos. Se abre el telón Gato En esta inmovilidad de las lámparasme hallo en la …

Fruta podrida
por Diana Ramos Al principio fueron dos arañas, las descubrí mientras escombraba el librero. Eran pequeñas y graciosas, cómo me divertía mirarlas, se acomodaron cada una en un extremo del cuarto; las dejé hacer su vida, en parte por esto, porque me divertían, pero también porque el verano se acercaba y sabía que estas dos …

Cacería de conejos
por Eduardo García-Sánchez El aroma del aire lluvioso de la noche entraba por las ventanas mientras el sol rosado iba apareciendo en el cielo de las siete y media de la mañana. Era tarde para Tito, pero, sin reloj ni celular desde que había vuelto del campo, había tenido que someterse a la hora en …

Domingo
por Sairt Barrón Despierto ebrio, justo cuando el reloj marca las 12:57. Jodidamente tarde, susurro, y me levanto a orinar en el lavabo. Siento hambre y, después, culpa. Mejor lo hubieras dejado en paz, te dijo que no y no es no, aunque después sea un sí, pero poquito. Sí, pero sólo esta noche. Un …

After office
por Óscar Schinca El árbitro pitó sus chirridos largos y quienes aún corrían dejaron de correr. Lentos, todos comenzaron a avanzar como si llevaran rumbo, como si supieran a dónde ir una vez que aquello terminara. Después de despertar de la modorra del final de juego, los hombres se aglutinaron, dos colores de camisetas comenzaron …