Happiness is a Warm Gun
por Jair Ortega de la Sancha Nueva York, 8 de diciembre de 1980. La máquina funcionó. Apenas son la cinco, así que tengo tiempo suficiente para llegar. A las once me planto frente al Dakota. Ahí está él. Minutos más tarde llega un automóvil del que desciende una pareja. Son ellos. Pasan unos minutos; escucho …
La repetición del olvido
por Ivette Pradel explicar con palabras de este mundoque partió de mí un barco llevándome—Alejandra Pizarnik Anoche llovió a cántaros. Estaba sentada en la cama, arropada y con una taza de té en la mano. El cielo se iluminaba cada pocos minutos, pero la negrura parecía cada vez más impenetrable. La temperatura bajaba al mismo …
El gran sordo
por Rodolfo Ruiz Vázquez I La habitación de Joaquín se ubicaba en el segundo piso. Desde el reposet, su perspectiva del exterior era bloqueada parcialmente por un reproductor de música y una enciclopedia, situados ambos sobre un mueble de caoba. Sólo veía, del jardín, el olmo y la madreselva, y, allende la barda, fragmentos de …
Mi hermano y yo
por Alejandra Zaragoza Serrano Era el día de mi décimo cumpleaños cuando mi hermano se suicidó. Al despertar, como cada mañana cuando era fin de semana, mi madre nos llamó a todos desde la cocina para desayunar. Bajé casi de inmediato, todavía en pijama; mi padre y mi madre ya estaban sentados en la mesa. …
Asop Maratarep
por Sebastián Medina Arias Luego de unos momentos de mirar la poca sangre que brotó de su dedo corazón izquierdo, Dorotea supo tres cosas: “tienes que comer más almendras, señorita”, pensó para sí, mofándose de su propia edad. Supuso también que todo debía ser culpa de Fronilda, no había sido una buena idea tomar una …
Inquietud de madrugada
por Édgar Rodríguez López Cerró la puerta del cuarto y fue a acostarse, pero al poner los dedos en el apagador de la lámpara recordó que había dejado la luz de la cocina encendida. Caminó a la puerta y, al abrirla, le mostró el pasillo oscuro, solamente visible por la luz que entraba desde la …
La sangre en la noche
por Mateo Peraza Mira, nene, soy humo suave. Vuelo como garza entre los pantanos y salgo refulgiendo un blanco que te hace cerrar los ojos. Pero preguntas ¿cómo he logrado esto?, ¿cómo me posicioné como la puta reina o como dicen tus amigos en broma: la Reina Puta? Fácil: perdí el miedo. A una siempre la quieren ver débil, con el maquillaje …
Nido vacío
por Eva Astorga Marcela siempre había tenido una relación complicada con su madre, quizá porque ésta se empeñaba en controlar cada aspecto de su vida. En cuanto tuvo la edad suficiente, la hija abandonó la casa materna, con el pretexto de que la escuela le quedaba muy lejos y eso podría afectar sus estudios. El …