por Carmen Macedo —¿Para dónde vas, mi chavo? ÉL respondió que quería llegar con urgencia a la estación del metro más cercana, daba igual si era Toreo o Rosario. —Pero ¿hasta dónde vas?, porque a estas horas ya no andamos los colectivos. Luego de las diez, los llevamos a encerrar al cerro, pero para allá, …

por Luis Fernando Rangel En la ciudad no se puede vivirSin tener un oficio conocido–Nicanor Parra Recuerdo a papá viendo la televisión como si estuviera ante un altar. Se reía por momentos y luego le daba largos tragos a su cerveza mientras en la pantalla un grupo de actores jugaban a ser soldados: enfundados en …

por Héctor Ortiz Si la victoria y la injusticia y la felicidad no son para Alemania, que sean para otras naciones.Que el cielo exista, aunque nuestro lugar sea el infierno.–Jorge Luis Borges, Deutsches Requiem Salí de la oficina unos minutos antes, pero no los suficientes para adelantarme a las lluvias previstas para la tarde. La …

por Israel Rojas Alcanzada una pata por el filo del acero, un caballo de guerra cae y hace rodar a su jinete ―el comandante de las fuerzas del clan Tokugawa, Honda Takadatsu―, quien después de un par de volteretas se reincorporó con su katana desnuda, recuperando la postura de combate para enfrentar a la línea …

por Ángel Fuentes Balam El aullido de las balas estremece a las pocas aves que sobrevuelan el cielo gris. Se filtran voces de alerta en un ambiente que hiede a humo, nicotina y lodo. Adim Novikov desearía estar en cualquier otro lugar. No. No en cualquiera: recostado en las piernas de su esposa, acariciándole el …

por Eurípides Rendón Aunque no lo crean, yo peleé en la Segunda Guerra Mundial; estuve en el desembarco en Normandía, en ese momento no estaba enterado de donde me encontraba, sólo veía como pasaban las balas sobre los cascos verdes de los soldados, como zumbaban, estrellándose contra la arena y el agua del mar. Contemplé …

por Héctor Ortiz Pisó la colilla de su último cigarro y por enésima vez consultó la hora. La medianoche estaba cercana. Otros quince minutos, se dijo y se talló los brazos buscando generar calor. Pensó en que cuando transcurriera el nuevo plazo seguramente decidiría continuar esperando ahí, en ese acceso a uno de los fraccionamientos …

por Sof La cena está servida y no es suya. Hace varias horas que no escucha la voz de su abuela quejándose de algo en la cocina; en cambio escucha sus susurros, sus rezos, su voz en la habitación de al lado. Escucha también el agua; quizás es el lavabo, quizás es la bañera, quizás …

por Ulises Granados El monte Cano siempre fue un niño ensimismado y cabizbajo. Se pueden contar con una mano las ocasiones en que salió a jugar con nosotros. No pateaba el bote, ni se escondía. Jamás quiso atrapar un balón, ni correr al touchdown. Ni policía ni ladrón, permanecía sentado sobre la banqueta mirándose los …

por Gisela Lima Como un chispazo, surgió de tanto frotarse la cabeza en su almohada. Tenía el tiempo contado para planear todo esa misma tarde, pero antes debía hablar con su mamá sobre lo que les dijo el veterinario en la mañana y saber sus intenciones. La encontró sentada en el comedor. —Mami, ¿es verdad …