Calaveritas Literarias – Noviembre 2018


Muerte de una ciudad

La Flaca llega de a poco
con sus más finas enaguas,
buscando las dulces aguas
de la cuenca de Texcoco.
—Chilango, ¿te has vuelto loco?
¿Pensar se te dificulta?
Ojalá en la consulta
decidas salvar el lago,
o tu cuerpo lo deshago
y lo lanzo en catapulta.

Pero ella no precisa
empuñar su fiel guadaña;
no es problema que le ataña
y se aleja, indecisa.
Solo esboza una sonrisa
y tranquila le advierte
que aunque ella sea la muerte
es él quien hace el trabajo
de cortar vidas de tajo
solo porque le divierte .

No lo segará en pedazos
porque sabe que él mismo
por ceguera o masoquismo
pronto correrá a sus brazos.
Al azar o a balazos,
o de alguna enfermedad
sin querer, a voluntad
o si el ambiente no cuida
terminará con su vida
y con toda la ciudad. .

-Adán García E.


Vivir o morir⠀

Ya cansado y sin razones,⠀
la soga me puse al cuello.⠀
¡No lo hagas te lo ruego!⠀
Dijo la Parca con sones.⠀

¿Por qué me deseas vivo?⠀
Si yo con nadie convivo.⠀
Si la Muerte te haces llamar,⠀
no dudes en mi alma llevar.⠀

Tú no te enteras de nada,⠀
dijo la flaca enojada.⠀
No te queremos escuchar,⠀
con los vivos te has de quedar.⠀

¿Tan ruin y miserable soy?⠀
Que ni aquí ni allá me quieren.⠀
Mejor de ambos mundos me voy,⠀
total en ambos me hieren.⠀

No estoy ni muerto ni vivo⠀
o las dos al mismo tiempo.⠀
No hay luz ni acompañamiento,⠀
salvo un gato al que concibo.⠀

-Andrés Aguiñaga⠀


Y que siga la parca andando⠀

Pobre parca en estos días⠀
Años adelante y años atrás⠀
Desde que llegó a México⠀
La pobre sin chamba se vino a quedar.⠀

Desde Tamaulipas a Sinaloa⠀
De Tijuana hasta Yucatán⠀
El narco a la triste parca⠀
La chamba le vino a quitar.⠀

Y en Juárez ni se diga⠀
Que la misma muerte le teme a ese lugar⠀
Con ese negro velo⠀
Piensan que viene de Irak.⠀

El 68 te cobró impuestos huesuda⠀
43 el SAT devolvió⠀
No quiero sonar triste flaquita⠀
Pero el temblor otra vez nos unió.⠀

Y unidos estamos calaca⠀
Aunque el próximo jefe de cabeza blanca⠀
Le haga más caso al Tok Tok del inmigrante en la entrada⠀
Que al rugir de las tripas allá por Oaxaca.⠀
¡válgame que pueblo!⠀
Decía la catrina con cierto sabor⠀
Mejor me dedico a otra cosa⠀
No sea que me vea cómo contra ése que llaman patrón.⠀

Un día con sus delgadas manitas⠀
Sembró una milpa entre tanto terrón⠀
Y un rucón le arrancó las matitas⠀
Pa’ sembrar amapola el cabrón.⠀

Se nos fue la muerte echando rasero⠀
Desde que un día sin comida quedó⠀
Ahora le hago un altar con un verso⠀
Aquí donde los tenis colgó.⠀

-Cruz Martínez⠀


Calaverita del inversionista desesperado

Anunciaron en la tele
con un exaltado ardor:
se suicidó un inversor
de reputación ingente.

“¡El dolar se va a ir a veinte!”,
reclamó Sergio Sarmiento,
“cancelado el aeropuerto
sólo nos queda la muerte”.

El inversor era un hombre
zafio, cruel y bien culero,
mas perdido su dinero
la economía se iría a pique,

o eso decía con repique
David Páramo en la radio,
pretendiendo hacer escarnio
de los chairos y godínez

que en la encuesta de su líder
no votaron por Texcoco,
recetando un soplamocos
a Lord Peña y a su bisnes.

“¿Por qué te lo llevas, parca?”,
se quejó Loret de Mola,
“¿que no ves que no se toca
la iniciativa privada?”

Pero, para su sorpresa,
la Muerte rompió el silencio;
al día siguiente esto expresa
en su columna de Excélsior:

“Permítanme deslindarme
de este muerto prematuro:
en esta causa, aseguro,
yo no pude involucrarme.

Él solito se mató
porque perdió su fortuna,
que amasó desde la cuna,
todita en el aeropuerto.

Conmigo ya no se quejen,
¡qué malo que se murió,
pero no lo maté yo:
a ese se lo llevó el Peje!”.

-Daniel Arce


EGO TE ABSOLVO⠀

Con mi propia calavera⠀
en las sombras concebida⠀
hoy les doy la despedida⠀
y aunque irme no quisiera⠀
y quedarme pretendiera⠀
mi tiempo aquí terminó,⠀
por fortuna concluyó⠀
el camino de tal suerte⠀
que la vida y no la muerte⠀
al sepulcro me llevó.⠀

-Manuel Sauceverde


Anacleto Morones⠀

Bifurcada en diez la muerte⠀
buscó a Lucas Lucatero⠀
¡Ven acá, queremos verte!⠀
las de negro le dijeron⠀

Lucatero quedó inerte⠀
al ver a las que vinieron.⠀
Las distrajo y fue por suerte⠀
que ellas solitas huyeron.⠀

¡Ah, qué cosas de la vida!⠀
para Lucas fueron diez,⠀
pero al pobre de Anacleto⠀

le bastó con sólo una⠀
quedó de piedras repleto⠀
sin su vida y sin la luna.⠀

-Fátima Vanessa Carrillo Mendoza⠀


La huesuda en Northampton⠀

La flaca de encargo llegó a Northampton⠀
pero al llegar vio con espanto⠀
como Alan Moore jactancioso⠀
a la huesuda aguardaba ansioso.⠀

No me engaña tu palabrería⠀
la calaca envalentonada argüía⠀
“¿Quién vigila los vigilantes?”⠀
eso y un par de tanates⠀

Con Jodorowsky no me confundas⠀
de la palabra si entiendo su razón de ser⠀
del saber de mil vidas⠀
Mago del caos he llegado a ser⠀

Con ojos llenos cual Siddhartha⠀
a la Muerte dijo el iconoclasta⠀
La vida es solo una percepción⠀
de la cual la tu existencia es ocasión.⠀

La muerte espero paciente⠀
a que su alegato terminará⠀
y de la barba obviamente⠀
lo arrastro ya agobiada⠀

¿Que mil vidas has tenido?⠀
Pues mil vidas yo he tomado⠀
Si te consideras un iluminado⠀
no estas tan lejos del ya referido.⠀

-Baruch Sánchez⠀


Epitafio para un pueblo que se dejó morir⠀

El panteón está de fiesta⠀
y Latinoamérica duerme,⠀
la derecha regocija,⠀
al Bolsonaro presidente.⠀

Y esto no es de ahora,⠀
de hace rato que se siente,⠀
con Mauricio en Argentina,⠀
con Piñera al sudoeste.⠀

Ay pobre de mi gente,⠀
que se deja ilusionar,⠀
ahora todos en la muerte,⠀
¿qué vamos a festejar?⠀

Ya vendimos los derechos,⠀
ya vendimos todo el pan,⠀
Latinoamérica, lo siento⠀
te acabamos de enterrar.⠀

-Rivas, C. Agustín⠀


Plegaria de una multitud sin nombre

Hombres descorazonados
en llanto se deshacían
los fifís y derechairos:
la pena los invadía,

“¡Vamos por el aeropuerto!
Ya dinero se invirtió,
el proyecto no ha muerto:
¡Vive en nuestro corazón!”.

Desde el lago de Texcoco,
la Calaca no entendía
La marcha de aquellos pocos:
la consulta les ardía.

“¡Tantas muertas y homicidios!
Represión y violaciones,
pero estos personajillos
sólo quieren sus aviones.

“Que marchen los empresarios,
esa farsa habrá que ver;
(No fuera por los salarios
O por los cuarenta y tres)”.

La muerte queda impaciente,
de los progres a la espera
sin importar sus billetes
también se irán… bajo tierra.

-R. R. Fullton


¡Gracias por participar! Hasta el año siguiente, si no nos lleva la parca…

 

Fotografías de Angela Rosas

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