por Guillermo Muñoz Alfredo era asquerosamente gordo. Su enorme culo no cabía más que en sillas fuertes; prefería no salir, pues casi en ningún lugar había sillas lo suficientemente sólidas para resistir sus 220 kilos de peso, no había automóviles, no había taxi que resistiera su peso, ya no digamos mujeres, siempre había estado solo, …

por Manuel Aguilar Vanegas para Lidia Karina Argüello, por la historia —¿Y como a qué hora se murió? —Ya estaba clareando el día, como a las cinco más o menos. La Justa nos avisó y nos bajamos para estos lados porque la niña de don Julián era amiguita de mi hija y de la Petrona. …

por Isaac Gasca Mata La muerte, para acabar conmigo, tendrá que contar con mi complicidad.-Marguerite Yourcenar En la historia de la literatura las epidemias son una constante. Ya sea como escenario o trama, lo cierto es que la historia de las letras occidentales contiene un amplio archivo de este tipo de crisis sociales, que la …

por Jorge López Asensio No sé dónde está Mariola. En el bloque de al lado, me parece. Yo la oigo por la ventana de mi cocina. Estos días en los que no se puede salir de casa vengo aquí, abro el ventanal de par en par y tomo el café. A eso de las cinco …

por Carlos Ávila Villamar Barrabás había tenido tres esposas, pero actualmente no hablaba con ninguna. Solo la última le había dado hijos, un varón que ahora estaba a punto de cumplir veinte años y una muchacha llamada Selena, cuya edad él nunca recordaba. La muchacha, que lo había visto tres o cuatro veces en su …

por Andrés Díaz Dedicado a Amparo Dávila Bajas del autobús después del trabajo. El reloj de tu muñeca marca las diez y cuarto, llevas el cuerpo flojo y los párpados pesados. Te quedaste dormido y el chofer te despertó con un grito desde su asiento: “despierte, este es el fin del camino”. Te has pasado …

por Kevin Aragón Uno siente que el mundo ya se acaba porque cuando termina es su vida, su pobre vida tan independiente de él —José Emilio Pacheco Soneto desde el fin del mundo Visto desde arriba, qué poca cosa parece ser un cangrejo herradura, tan torpe, arrastrando así su dura coraza prehistórica en la arenosa …

Viajamos en el metro. En el vagón, hay un señor que carga un perro evidentemente enfermo. El animal tiembla como lo hacía la Mañaña, esa gata con manchitas nebulosas, cuando no despertaba completamente de la anestesia el día que la llevamos al veterinario porque tal vez la habían envenenado, como al Pachón una semana atrás. …

por José Luis Aguirre Garay Éxodo 7, 14-24 Benjamín llegó a casa luego de una extenuante jornada de trabajo. Tenía los pies hinchados, las sienes le dolían y en su boca había un sabor a herrumbre, a la par de un vacío en el abdomen por la falta de alimento. Anhelaba sentarse en su sillón …

por Majo Ramírez The light of the stroboscope is starting to blinkPeople, excuse me, I want to danceOpen your eyes, look at meThese moves are for you Свет стробоскопа начинает моргатьЛюди, простите, я хочу танцеватьОткрой глаза, посмотри на меняЭти движения для тебя—Molchat Doma Los gobiernos del mundo han tratado de mantener a su población lejos …