
La piedra del diablo
por Mikheil Javakhishvili traducción del georgiano de Lia Katselashvili En nuestra conversación abordó muchos temas: los derechos de la mujer, el vendaval revolucionario de 1905, sus reacciones, el heroísmo y la cobardía, Asia y Europa y finalmente se paró en la psicología de las masas. El anciano nos narró: 𑁋Esta historia ocurrió cerca de Tbilisi. …

Canto por la muerte de mi padre
por Raúl Lazcano I llegó sin avisar con la tierra en las uñascomo llanto de cerro que de pronto te tumbay te inunda de ramas …

Cocodrilario
por Alicia Mares El día que cayó el equipo SWAT (y digo SWAT porque todos estábamos convencidos de que era una maniobra gringa encubierta), solamente sobrevivió Omelet porque estaba dormido conmigo. Con mi mano entre sus fauces y sus patas bajo la cobija del Rayo McQueen, creo que él sí oyó las hélices del helicóptero …

Filomela
por Ester Blanco Estaba muy preocupado. Me habían llamado a una hora inadmisible, lo cual siempre indica mala cosa. Pero no existe una hora que no sea desafortunada para los médicos. A pesar del terror, iría. Crucé el umbral y vi un cielo furiosamente azul, cargado de nubes violetas. Maldito sea este suburbio que con …

Raíces blancas
por Valentina Siauchó Unriza Tan bonitas las raíces blancas que afloran las macetas. Me gusta escarbarlas con la uña hasta verlas florecer como gusanitos y luego arrancarlas lentamente, y con dolor, para mi deleite. Toca en silencio, no vaya a ser que alguno venga a ver qué pasa, como aquella vez que se me rodó …

Hormigas en la casa
por Emiliano Pérez Grovas 1. No sabemos dónde viven, pero la ruta nace en algún lugar del jardín. Las hormigas siguen rigurosamente un camino en el perímetro del terreno. Siguen la puerta de metal que delimita nuestro espacio, se escurren entre los surcos de las paredes de ladrillo y, finalmente, se filtran por los marcos …

Mariola en el confinamiento
por Jorge López Asensio No sé dónde está Mariola. En el bloque de al lado, me parece. Yo la oigo por la ventana de mi cocina. Estos días en los que no se puede salir de casa vengo aquí, abro el ventanal de par en par y tomo el café. A eso de las cinco …

Nadie
por Carlos Ávila Villamar Barrabás había tenido tres esposas, pero actualmente no hablaba con ninguna. Solo la última le había dado hijos, un varón que ahora estaba a punto de cumplir veinte años y una muchacha llamada Selena, cuya edad él nunca recordaba. La muchacha, que lo había visto tres o cuatro veces en su …