Geografía


Por Carolina M. Catalano

 

Quiero encontrarme otra vez el sabor de tu cuerpo. Saber como la sed guía a la boca y así, que el ciclo infinito de los besos y la carne indiquen la orientación y el sentido de las ganas.

Te sé con las manos y la lengua, con la punta de los dedos, tan hondo tuyo y mío. Húmeda y cierta en mí, razón de toda mi sed. Quiero saciarme con el aliento y los sonidos de tu voz húmeda que es casi un sueño.

Quiero que te mojes otra vez, que me mojes otra vez, callada y perdida en el laberinto de tu mente y de tu memoria. Viajar por todo tu cuerpo sin vértigo ni tiempo ni cansancio. Adueñarme del pulso del arco que dibujarías en medio de la cama. Dibujar su curva con mi memoria. Saber el calor y el sudor de la piel de tu vientre. Escribirte en el cuento del fuego.

Pasear por tu espalda, tu cuello, el paraíso perdido en tus hombros, en tu ombligo y caer. Entrar al centro de tu cuerpo, sentirte mojada y tierna, tuya, en la yema de mis dedos.
Lamerte hasta el final.
Quiero oírte con los ojos cerrados.
Quiero saberte, preguntarte con mis manos, buscar, encontrarte, huir adentro tuyo.

Y caer.
Caer sin más.

 

 

Collage de Helena Luna. Síguela en Twitter @ojodeluciernaga

Entrada previa Un lugar de pasillos largos y techos altos
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